LA VASTEDAD PIDE NUEVAS FORMAS QUE LA ALBERGUEN
EL AÑO 8.128 ANTES DE CRISTO
QUÉ CUALIDADES QUEREMOS SINTETIZAR Y A LA VEZ RASTREAR EN ESTAS ETAPAS HISTÓRICAS
No tenemos registro de un acontecimento puntual en ese día exacto: el 21 de julio del 8128 antes de Cristo. Aún no había escritura ni archivos donde quedaran asentados los acontecimientos humanos. Estaba terminando la Era de Leo y arrancando de a poco la Era de Cáncer. Por eso, no deben sorprenderse mirando la carta de aquí arriba al notar que el Sol estaba en esos momentos aún en Tauro. Esto se debe al movimiento llamado "precesión de los equinoccios", que son los que marcan el transcurrir de una Era a la otra. Cada una de ellas recorre aprox. un signo.
Vayamos integrando nuestra síntesis: empecemos con Neptuno apelando a nuestras representaciones culturales. Recordemos que éstas estaban ya, desde mediados del siglo XIX en que se descubre al planeta, impregnadas en occidente de imágenes ligadas a lo psicológico. Por ello, desde su descubrimiento y bautismo con el nombre del dios del Océano, ligamos su transcurrir con temas como "lo que nos excede, lo que no tiene límite". A partir de la difusión del psicoanálisis y mucho más con la impregnación del paradigma jungiano, empezamos a asociarlo también con "inconsciente colectivo".
Podríamos referirnos a él en este período tan antiguo, el 8000 antes de Cristo, como "lo vasto", aquello que se presentaba ante las poblaciones de esos tiempos como "lo que está más allá", no sólo de su geografía sino a la vez, de sus mundos de creencias.
Una hipótesis podría tener que ver con los horizontes vitales nuevos que se abrían a estos pequeños grupos humanos cuando de a poco el clima se tornaba más benigno, al finalizar las glaciaciones. Un clima más asequible a la inteligencia peculiar de este sapiens-sapiens que venía de soportar milenios de rigores que hoy nos resultarían inconcebibles. Porque en efecto: estaba terminando la terrible crudeza de la "era del hielo" y algo podía percibirse como más amplio y tranquilo, para este peculiar reino de la naturaleza: el humano.
¿Qué ofrecería la simbolización de Saturno, ligada a esta vastedad neptuniana? Siempre apelando a nuestro acervo cultural actual, hablaremos de "forma y estructura". Como dijimos en la entrada previa, estas cualidades aplicadas a planetas y otros elementos del cosmos, inevitablemente se corresponden con lecturas epocales. Un astrólogo medieval no hablaría de Saturno como lo hacemos nosotros actualmente.
Una hipótesis que me animo a ofrecer es que las incipientes aldeas neolíticas, podrían reflejar muy bien esa forma o contención de lo vasto que se ofrecía, como un fenómeno totalmente nuevo, a los humanos a partir de esta etapa. Permaneciendo sedentarios en lugares fijos, pudieron por ejemplo armar almacenes para los granos y otros alimentos y no depender así del día a día en sus recolecciones y expediciones de caza. Para las mujeres fue un refugio inimaginable de nueva tranquilidad para la crianza de sus hijos... ¿Podemos imaginar siquiera lo que padecieron en la extensa etapa paleolítica, a menudo abandonadas con sus crías hambrientas y enfermas en una cueva cuando el varón no retornaba vivo de una cacería?
Este milenio es por lo tanto bisagra porque marca el inicio del Neolítico, en la zona del Creciente Fértil en la cual he situado los cuatro mojones históricos previos de esta conjunción que hoy irrumpe con un nuevo hito. Hacia el 8000 antes de Cristo se dio una revolución agrícola, sobre todo a través del cultiro del trigo y la cebada y los humanos comenzaron a instalarse de manera sedentaria, se empezaron a domesticar animales, a crear cerámica y alfarería (en particular para el almacenamiento y transporte de granos y alimentos).
¿Cuál fue la ppal. causa de esta revolución? En primer lugar el cambio climático y geográfico, característico del inicio del Holoceno. Se dio un calentamiento global tras el fin de las glaciaciones y esto es lo que facilitó la agricultura. Como es obvio, semejante cambio cultural derivó asimismo en nuevos estilos en el el arte, nuevos dioses en los panteones, y costumbres totalmente diferentes en el comercio y los intercambios, que empezaron también a realizarse a distancia.
En nuestro continente americano también se dio esta revolución en torno del mismo milenio, tras el fin de las glaciaciones. Los nuevos rasgos fueron similares por lo que se asocia en la interpretación, como causa fundamental, el cambio climático con la nueva adaptación humana, a nivel global. Los primeros indicios de la nueva etapa fueron visibles en Mesoamérica y los Andes centrales y las poblaciones que allí comenzaron a asentarse sentaron las bases para las posteriores formas más elaboradas y complejas de las respectivas culturas en dichas zonas.
Integremos ahora el tercer factor de esta recopilación histórica. ¿Qué se nos quiere resaltar con el hecho de que estas conjunciones se hayan hecho en el grado CERO de Aries? Como sabemos, es el grado que todavía hoy, pasadas las Eras zodiacales, sigue marcando el equinoccio de primavera en el hemisferio norte. Esto simboliza renacimiento, por motivos totalmente lógicos: todo renace en Primavera, porque el Sol comienza un camino de mayor presencia en ese hemiferio.
Por otro lado, hay algo matemáticamente importante: en un conjunto de 360 grados zodiacales, la coincidencia en sólo uno de ellos, de estas dos órbitas distantes entre sí, nos revela que no pueden tratarse de acontecimientos frecuentes. Ocurren muy cada tanto, como vemos, distantes milenios un mojón del otro. Distancias suficientes como para integrar, desde la perspectiva de nuestras lecturas culturales del presente, alguna hipótesis general que nos ayude a develar el sentido profundo de esta nueva conjunción, la que se está dando hoy a las 13:54 hs (hora argentina). Nada mejor que recorrer el pasado milenario para intuir reiteraciones o asignaturas pendientes.
He situado los cuatro mojones previos al actual, en la zona del Mediterráneo, por los siguientes motivos. El principal es que poseemos mucha más información de esa zona del planeta que de otras, incluyendo nuestro amado continente americano. Mucho me hubiera gustado tener más data precisa de esta zona en la que, por suerte, me ha tocado nacer en esta encarnación.
Otro motivo es que nuestra astrología es de estirpe caldea-mediterránea, qué le vamos a hacer: un poco colonizada es nuestra mirada astrológica también. Quizá esté llegando el momento de darle desde el Hemisferio Sur una pincelada de renovación a este lenguaje arcaico originado en esas latitudes. Por ese motivo también, he seleccionado ciudades ligadas a momentos culturales decisivos, de esa zona del planeta: el Mediterráneo y sus zonas circundantes.
Hablando de una de esas ciudades: va lo que sigue.
GOBEKLI TEPE: EL ENIGMA QUE AÚN SUBSISTE
Este es un yacimiento prodigioso, descubierto recién en el año 1994 en el sureste de Turquía. Se lo considera el templo más antiguo del mundo, construido aproximadamente entre el 9600 y el 8200 a.C. (hace unos 11.500-12.000 años) por cazadores-recolectores mucho antes de la invención de la agricultura o la cerámica.
GOBEKLI TEPE, un descubrimiento que cambió la Historia Antigua

Fuente: httpswww.optionstheedge.com
En mis épocas de estudiante en la carrera de Historia, aún no se lo había descubierto y por eso no se discutía la hipótesis reinante: que sólo a partir del neolítico o sea, de instalaciones sedentarias en aldeas, los humanos comenzaron a construir sus templos y espacios religiosos. Pues bien: a partir de 1994, cuando se descubrió por primera vez el lugar, las excavaciones en Göbekli Tepe cambiaron radicalmente esa visión. Aquí, los primeros seres humanos se unieron para construir una estructura monumental, la más antigua conocida del mundo, mientras aún vivían en pleno paleolítico o sea, mientras eran aún cazadores nómadas y recolectores.
Es unos 7.000 años más antiguo que las pirámides de Egipto y 6.000 años más antiguo que Stonehenge. Consta de recintos circulares y rectangulares con grandes pilares en forma de "T" tallados en piedra caliza, algunos con relieves de animales salvajes. Todavía se discute su función principal si bien se da por descontado que una de ellas era un centro ceremonial, que muchos grupos nómades utilizaban como centro de reuniones rituales.
Las excavaciones iniciales, en 1995, estuvieron a cargo del arqueólogo alemán Klaus Schmidt. Su hallazgo revolucionó la historia al sugerir que la religión organizada impulsó el sedentarismo y la agricultura, y no al revés.
Pero ahora viene el gran enigma: alrededor del 8000 aC, o sea, el momento que nos ocupa, el sitio fue abandonado y cubierto de tierra de manera aparentemente intencional. Este suceso continúa siendo uno de los mayores enigmas de la arqueología, si bien se ha intentado explicarlo de diversas maneras. Una de ellas es que se pudo tratar de un "entierro ritual", basándose en la costumbre ancestral de que, al terminar la utilidad de un recinto, éste era enterrado ritualmente para construir otro encima. Otra opinion habla de protección o "memoria borrada": enterrarlo para protegerlo de profanaciones. También, por un posible cambio en las creencias religiosas que hubieran transformado el lugar en tabú. Otras hipótesis sugieren que el sitio simplemente quedó sepultado de forma natural por la erosión, por eventos climáticos, inundaciones o deslizamientos de tierra.
Sea como fuere ¿por qué fue abandonado? El enigma permanece. Como el porcentaje excavado hasta el momento es sólo de un 10%, quizá en un futuro próximo pudieran aparecer respuestas a este enorme misterio.
Entretanto, me serví de este caso para situar el mojón relativo a la conjunción Saturno-Neptuno a cero de Aries de ese 21 de julio del año 8.128. Y proponer esta lectura: el templo invocaba lo neptuniano, no cabe duda. Miraba hacia el cielo abierto y exponía representaciones astrológicas y astronómicas, que muchos expertos interpretan como el calendario solar más antiguo. Los animales tallados, como escorpiones, buitres y zorros, coincidirían con constelaciones como Escorpio y Sagitario, e incluso habría un registro de impacto de un cometa. O sea: la parte de Neptuno está dada por esta mirada hacia lo vasto, y el arranque ariano quizá podamos leerlo como un cambio en las creencias sobre esa vastedad cósmica. Ligado a esta bisagra, a este traspaso desde el paleolítico al neolítico, con el advenimiento de nuevas "deidades" más ligadas a la etapa que estaba por comenzar.
La nueva forma saturnina (ariana, a todo o nada) sería quizá lo que esperaban sus ritualizadores recibir, luego de enterrar, de dejar morir, la forma anterior, ese viejo recinto sagrado milenario. Todo dispuesto, parecía decir este misterioso enterramiento, para recibir lo nuevo de lo abierto, con una forma aquí en la Tierra, igualmente nueva.
LAST BUT NOT LEAST: CONSULTA DE GRADOS SABIANOS Este poderoso oráculo del gran maestro Dane Rudhyar, es una de nuestras consultas grupales más asiduas. Forma parte de las representaciones neptunianas más complejas del psiquismo humano ya que, como él mismo cuenta en la introducción a su texto, los Grados Sabianos son 360 símbolos, uno para cada grado del zodíaco. Rudhyar se ocupó de interpretados astrológicamente en su obra "Un ciclo astrológico" (1973), y fueron canalizados originalmente en 1925 por la médium clarividente Elsie Wheeler en San Diego, California, con la ayuda del astrólogo Marc Edmund Jones.
Para el grado CERO de Aries, corresponde el grado UNO Sabiano, que dice así:
La imagen:UNA MUJER RECIÉN EMERGIDA DEL MAR. UNA FOCA LA ESTÁ ABRAZANDO.
La nota clave: trata acerca de la emergencia de nuevas formas y de la potencialidad de consciencia.
Descripción: Esta es la primera de las 360 fases de un proceso cíclico universal y multinivel, que tiene como fin la actualización de un conjunto concreto de potencialidades. Estas potencialidades, en los símbolos Sabianos, se refieren al desarrollo de la consciencia individualizada del hombre -la consciencia de ser una persona individual con un lugar y función (un "destino") en el organismo planetario de la Tierra, y en un tipo concreto de sociedad y cultura humanas.
Ser individualmente consciente significa emerger del mar de la consciencia genérica y colectiva -que para la mente emergida parece inconsciencia. Tal emergencia es el acontecimiento primero.
Es el resultado de alguna acción básica: un dejar atrás, un emerger del útero o matriz, simbolizado aquí por el mar. Dicha acción no se considerará una afirmación poderosa y positiva de ser individual. En el comienzo está el Acto; pero a menudo es un acto imperceptible, inseguro. El pequeño y tierno germen que sale de la semilla no proclama en voz alta su existencia. Tiene que abrirse camino a través de la corteza de suelo, todavía cubierta con los restos del pasado. Es todo potencialidad, y un mínimo de presencia real.
En el símbolo, por consiguiente, la entidad emergida es una Mujer; simbólicamente hablando, una forma de existencia todavía próxima a las profundidades inconscientes de la naturaleza biológica genérica, llena de deseo de ser más que de auto-afirmación.
Vemos a la mujer abrazada por una foca, porque la foca es un mamífero que una vez experimentó una emergencia biológica, evolutiva pero relativamente inconsciente, y que volvió sobre sus pasos y "regresó al seno" del mar. La foca, por tanto, representa un paso regresivo. Abraza a la mujer que ha emergido, porque todo proceso emergente, en su principio, es susceptible de fracasar. Este proceso se ve, ciertamente, rodeado por el recuerdo, los fantasmas de pasados fracasos durante ciclos anteriores. El impulso hacia arriba se ve detenido por un miedo regresivo o inseguridad; el desenlace del conflicto depende de la potencia relativa de las fuerzas con dirección al futuro y aquellas con dirección al pasado. La posibilidad de éxito y la de fracaso están implícitas a lo largo de todo el proceso de actualización.
Toda liberación de potencialidad contiene esta doble posibilidad. Abre inevitablemente dos caminos: uno conduce a la "perfección'' en la consciencia, el otro a la "desintegración" -el regreso al estado indiferenciado (el estado de humus, estiércol, polvo cósmico- es decir, a las simbólicas "grandes Aguas del espacio", al caos).
Esta etapa representa el enunciado inicial o tema: el IMPULSO DE SER.
TERMINANDO DE INTEGRAR NUESTRA SÍNTESIS
El mensaje de este poderoso sabiano es una advertencia: estos arranques son lábiles. Lo vasto neptuniano a nuevo (cero de Aries) que emerge es, por definición, enormemente más amplio que la nueva vasija ariana de Saturno. Esta debe estar muy reforzada, ejercitada por experiencias anteriores, para no volver a romperse y así derramar el precioso "líquido oceánico-cósmico" que le está destinado. Si así fuera, otra vez -como en tantas oportunidades previas- nuestra parte arcaica, la foca mitad pez mitad mamífero, nos abrazará con ternura y nos recordará: "de nuevo, parece que como Humanidad, aún no estabas listo". Pero si por el contrario, la fuerza de la vasija saturnina nueva predominara, esa "Mujer", la parte sensible-profunda de todos los humanos, varones o mujeres, podrá animarse a pasar al otro lado. Inaugurando así un derrotero hasta el momento no conocido.
Confiemos: quizá esta oportunidad, la que hoy reiniciamos como Humanidad, nos encuentre preparados para este nuevo y apasionante devenir.
Entretanto, sigamos repasando los mojones previos porque de ellos, mucho aprendizaje hemos de actualizar todavía.
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