sábado, 23 de septiembre de 2017

5) LA ARGENTINA ES FEMENINA POR DÒNDE SE LA MIRE (parte 5)

PARTE 5

I) EL ADORMECIMIENTO DE LA FUERZA FEMENINA (1989-2001)

J) UN DESPERTAR CON SOBRESALTOS (2001-2003)
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I) LOS NOVENTA
¿Es posible sobrevivir -material y emocionalmente- a dos  hiper-inflaciones? Cada país sale a su estilo. Alemania de entreguerras por ejemplo, salió de su hiperinflación con la "fórmula" del nazismo, otros países (Hungría de segunda posguerra, Israel luego de su guerra de origen) lo hicieron a su propia manera...


¿Y nosotros cómo lo hicimos? Con nuestra fórmula favorita, o sea negando, simulando que "ya pasó... no fue nada". Brindando con champagne. Pero contemos la historia previa.

EL RETORNO A LA DEMOCRACIA
La primavera alfonsinista resultó entre 1983-88 -en lo político- un refrescante recordatorio vital, luego de la etapa atroz de las botas y los campos de tortura. Significó un despertar  de primavera, casi inesperado si bien muy buscado, merecido por cierto y lleno a su vez de responsabilidades. 

Pero no iba a ser fácil reconstruir tanta tierra arrasada, no sólo porque la feliz Argentum había entregado sangre de inocentes y la rondaban los fantasmas de los desaparecidos. También porque el símbolo que le daba su nombre específico desde el siglo XVII -su mítica riqueza-  había sido torpemente reconvertida, como había ocurrido en casi todo el planeta  luego de la crisis del petróleo de la década de los 70. 

La hiperinflación argentina de 1989, con su coletazo de 1990, fue un aumento de precios desmedido en los productos, lo que derivó en la renuncia de Alfonsín y en una transición adelantada de la presidencia de Menem. 


La hiperinflación devoró salarios, originó revueltas y saqueos y abrió un surco nuevo en el inconsciente colectivo nacional. Puso fin a la confianza ilimitada en esta tierra de promisión donde "con una cosecha lo arreglamos". El facilitado camino de ascenso social se vería de allí en más entorpecido, para esta franja de población de altas aspiraciones y casi nula solidaridad social. O sea, para nuestra  xenófoba y egoísta clase media.

CANCIÓN DE CUNA
El menemismo fue entonces un aliviante aggiornamiento para los mitos de la negación colectiva, acorde con los valores que signaron el mundo durante los chatos y cholulos años 90. En la televisión predominaba la estética pasatista de las sitcom -¿quién no rió y se descolgó un poco de la realidad con "Friends" o con "Seinfeld"?- mientras entre nosotros se instalaba la acriollada y menemista fórmula "pizza y champagne".

Esta fue asimismo la etapa del adormecimiento de "lo femenino" (en el sentido que le seguimos dando aquí, o sea, la cualidad presente tanto en la estructura de las mujeres como en el ánima de los varones). De lo femenino entendido como fuerza y garra, como sensibilidad y valentía a la vez. Lo femenino (de mujeres y varones) quedó reclinado en uno de sus aspectos más sombríos: la molicie, el conformismo, el encierro en la estética de la frivolidad. La revista "Caras", el nacimiento de los shows de Tinelli, el resurgimiento de la señora de los almuerzos. Una feliz clase media adormecida en una fórmula que nadie quería revisar: "el peso vale lo mismo que el dólar ¿viste qué suerte?".

"Sana, sana... colita de rana" es una dulce caricia materna con la que desde milenios las madres intentan calmar, no sólo el miedo de sus crías sino su propio pavura interior, quizá por no atreverse, como género, a pintar de nuevo el planeta con lo que responsablemente nunca debieron (debimos) delegar: el Poder de lo Femenino originado en lo interno pero a su vez destinado con valentía al "afuera", como instinto resacralizador de las relaciones humanas, sanador de las heridas de la Madre Primordial.

Pero no. "Sana, sana mi niño...aquí no está pasando nada..." cantó en ese momento de la historia argentina su principal protagonista, con la venda sobre los ojos -la que ya le habían colocado a partir de 1976 y que aún no se había quitado. Simulaba no ver lo indudable, como tantas mujeres en sus propios hogares lamentablemente aún siguen haciendo.

Y la dulce canción de cuna creció con más estrofas.
Algunas ya habían sido instaladas durante el régimen militar -"Déme dos"... "Los argentinos somos derechos y humanos"... "Algo habrán hecho"- y ahora se le sumaban estrofas nuevas: "Qué bueno... el peso vale lo mismo que el dólar"... "Vamos a Miami a comprar lindas cositas para nuestra casita" ... "¿Te gusta este mundo mi niño, tan lleno de juguetes divertidos?"...

J) UN DESPERTAR CON SOBRESALTOS (2001)
Pero ninguna fase histórica dura para siempre. 
El ruido del "afuera" empieza a despertar a esa madre aniñada y a su niño entontecido. Aunque ella al principio insiste..."Nosotros no entendemos nada de economía, no escuches esas cosas difíciles mi tesoro, que vos sos chiquito y yo soy mujer, entonces no entendemos nada de todo este barullo"... 

¿"Consenso de Washington, propuestas neo-liberales? Ay qué complicado, sigamos mejor aquí jugando con las barbies o los autitos, comprando linda ropita, no escuchemos que igual no se entiende nada... Total la platita que trae el papi se reproduce sola en el banco, nos dijeron que por "las tasas"...¿qué será eso?¿Quizá como las de limoges que compramos en el último viaje? No importa, no pensemos en estas cosas difíciles y aburridas".

Pero se acercaba el fin del siglo y del milenio -quizá de la Era también- y el ruido fue demasiado fuerte. Despertó a la madre y al niño de ese adormecimiento cómodo, de esa molicie, de esa burbuja de auto-completitud, o sea, de la peor parte de lo femenino oscuro. Y estalló la casita de los Ingalls. Con tanta fuerza que casi, casi... no se escuchó el otro estallido fenomenal, el que ocurriò en el centro mismo del imperio del mundo, en setiembre de 2011. Aquí estábamos demasiado concentrados en el tobogán descendente de "la crisis que se venía".

2001-2003... ¿QUÉ PASÓ... ENTONCES ERA TODO MENTIRA?
Y así  salimos de nuevo "como furias".
"¡Que se vayan todos! ¡Devuélvanme lo mío, no es cierto que era un sueño, no es cierto que estábamos dormidos... que se vayan todos!"
Era el capítulo siguiente y previsible de la repetida obra. Como lo dicta la profesión de los guionistas, nada más efectivo luego de la calma chicha y de la disolución...¡que irrumpa de nuevo el coro griego pero ahora con gritos y lamentos! "Quiero mi platita, quiero mis tazas de limoges, que se vayan toooooodoooooooosssss!!!!!!".


"¿Fondo Monetario Internacional, deuda externa? ¿qué es eso? No ... nunca escuché nada...  Era parte de los ruidos molestos, por algo cerré las ventanas... ¡y ahora me las hicieron estallar! De nuevo a la intemperie, otra vez abandonada y sola con la cría en el frío inhóspito del "afuera"... (aquí el coro griego irrumpe con los lamentos extremos del guión).

Y lo femenino (de mujeres y varones) antes negador, refugiado en interiores de ficticia capacidad protectiva, irrumpe ahora como:
- Tierra arrasada (deuda impagable)
- Hijos que emigran hacia otras partes del planeta
- Jefes y caciques menores que intentan poner "orden" y no lo logran.
- Haciendo alianza con ellos y extremadamente enojadas, discípulas de Palas Atenea y de Artemisa en su versión más dura. 
- Noche oscura del Alma Colectiva.
- Caos, confusión, extrañas elecciones más llenas de incógnitas que de propuestas.





Hasta que llega el año 2003. Y aunque (casi) nadie se dio cuenta del todo en ese momento... un nuevo paradigma venía irrumpiendo.







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Parte seis: hacer clik  AQUÌ
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4) LA ARGENTINA ES FEMENINA POR DÒNDE SE LA MIRE (parte 4)

PARTE CUATRO

G) Eva y la polarización emocional del inconsciente colectivo argentino:discurso encendido, imagen hechizante

H) Exterminio de "lo joven", los vientres robados, las vengadoras (Lilith heroica)
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G) 
EVA, DISCURSO E IMAGEN
Le tocará al peronismo en su primera etapa, a través de Eva Duarte de Perón y su discurso apasionado, ofrecer a la memoria colectiva la primera imagen televisada del país. 







No es un dato menor. En un mundo crecientemente mediatizado donde la TV juega un rol predominante, la Argentina ancla en el comienzo de su historia una imagen y un discurso que todavía en el presente polarizan.

En paralelo, astrológicamente hablando -dentro de los acuerdos de nuestro paradigma compartido- un reloj destinado a medir los procesos del inconsciente colectivo está en pleno inicio. Me refiero al ciclo Sol/Luna escorpiano de la Argentina, arrancado en 1949.

Si tiramos del hilo conductor y miramos a Plutón -regente de Escorpio- vemos que en la carta de la Argentina esa vibración está "muy neptunizada". Para nuestra mirada Neptuno sería el símbolo a observar cada vez que hablamos de imágenes del inconsciente colectivo. Así como Escorpio es lo que habitualmente miramos como el gran desafío: o quedamos marcados por el "patrón del enemigo"... o se hace la alquimia y podemos mirar "lo otro" -la cara del Dragón- como aspectos desconocidos de nuestra propia y temida potencia.


Tenemos entonces a Eva hablando ante la multitud el 17 de octubre de 1951, a pocos meses de su anterior aparición ante la plaza llena de sus seguidores. En esa asamblea previa, ella produjo el famoso "renunciamiento": no sería parte de la fórmula para la reelección, acompañando a Perón para un segundo mandato. No era posible, las presiones patriarcales lo impidieron, los militares se plantaron firmes e irreductibles: "esa mujer en ese puesto, ni pensarlo". Pero ella estaba enferma, de cualquier manera. Muy enferma, y lo sabía.

Por eso este segundo discurso, ahora ante la novedad absoluta de los micrófonos de la TV inaugural de la Argentina, tuvo un trasfondo épico y de despedida... ¡ésa fue la imagen, ésas fueron las palabras con las que en nuestro país inauguramos la era de la comunicación visual!











Las imágenes perduran, seamos conscientes de ello o no. Se alojan en el inconsciente colectivo y desde allí siguen aportando al guión en el cual fueron generadas. La imagen épica y dolorosa a la vez de la despedida de Eva, ocupó el lugar del Gran Tajo Divisor aún no saldado entre los argentinos: adhesión/rechazo, sin medias tintas... 

Esa división perdura, aunque dos ciclos han transcurrido ya. El segundo ciclo fue sagitariano y arrancó en 1978, en medio de la ordalía de sangre oscurecida por el adormecimiento de la culpa colectiva. La división se ahondó de manera dramática y sagitarianamente negadora.

El siguiente arrancó en el 2008, en medio de la incomprensible y aún no explicada "crisis del campo", que a esta algura ya nadie entiende como una crisis de posiciones económico-políticas enfrentadas. Ya no lo entienden así ni tirios ni troyanos, ni los que estuvieron "del lado de Cristina"- de nuevo una imagen femenina polarizando- ni los que estuvieron en su contra.

Volviendo al previo ciclo escorpiano, al peronismo inicial:

1951 con el "discurso de Evita" y el arranque de la época de las imágenes del hechizo colectivo -a través de la TV- en la Argentina: generó una divisoria de aguas en la gestación de un mito colectivo que aún no saldó el costo de su sombra.
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H) 
EXTERMINIO DE "LO JOVEN", LOS VIENTRES ROBADOS Y LAS VENGADORAS



Luego vino otra época, también signada por una imagen femenina. "Isabel" (Estela Martínez de Perón) expresó en su endeblez psicológica e intelectual los mínimos a los que pueden conducirnos estos guiones originados en lo Femenino Profundo. En este caso, lo femenino oscuro del Anima del propio Perón, obviamente y muy en primer lugar.

Pero ella representó por cuenta de su propio psiquismo, una expresión acabada de la sombra de este gran poder femenino, una mezcla de Medusa y Lilith malherida. Lo femenino (de mujeres y varones) se presentó oscuro como pocas veces en este relato de la plateada Argentum.

Las heridas de esta escisión tampoco fueron aún saldadas, ni mucho menos. La dictadura cívico-militar de 1976-83 vio su origen, su "huevo de la serpiente", en el triste y oscuro interregno isabelista, origen de la terrorífica Triple A. 

De allí en más (dice el guión arquetípico) "su ruta"... vamos rumbo a los capítulos previsibles de cualquier tragedia de lo humano. Los griegos fueron en occidente los guionistas aún insuperados de este tipo de teatralización, por lo que conocemos perfectamente su secuencia.

El siguiente gran ciclo de individuación colectiva arranca en 1978, en pleno Mundial de Fútbol, con la junta de los militares genocidas vivando el "triundo de los argentinos derechos y humanos". Con gran parte de la población adormecida por la culpa y la negación consiguiente, expresada en otra de las frases de triste y patético recuerdo para la vergüenza nacional: "algo habrán hecho".

En los sitios del horror y la tortura, se masacraba de nuevo a los jóvenes "pensantes". Ya hubo capítulos previos semejantes en la historia nacional; alcanza con recordar a Moreno y Monteagudo en los orígenes de la independencia, a algunos de los exiliados de la generación de 1837 cuando se inicia la era rosista y las atrocidades de "la mazorca federal", luego compensadas con semejantes atrocidades del bando opuesto, a través de la "guerra contra los malones indígenas". Hacia fines de siglo XIX y principios del XX persecuciones y torturas a los recién llegados con pensamientos "peligrosamente rojos" -anarquistas, luego socialistas y comunistas- y luego durante la gran polarización inicial del peronismo, a los encarcelados por la policía "del régimen" y luego de retorno al otro bando, con el bombardeo a la Plaza de Mayo y los fusilados en la primer resistencia pro-peronista tras la caída de su líder. 

Como se puede ver en el anterior listado, ambos polos terminaron aniquilando lo mejor y más nuevo -lo más joven- del polo "enemigo", o por lo menos lo intentaron.


De manera que este viejo guión se cuela en el renacido  ciclo sagitariano iniciado en 1978. Los jóvenes son ahora los que han nacido impregnados por el gran nuevo paradigma: el gran recambio femenino-masculino adviniendo al planeta. 

En el futuro habrá que decidir, en las investigaciones históricas, cuál fue el conjunto de acontecimientos "bisagra", qué mojones fácticos elegir desde la comunidad de los historiadores, para situar el origen de la Edad Post-Contemporánea: ¿el viaje a la Luna? ¿O la gran movilización juvenil de los sesenta, ellas con la pastilla anticonceptiva por primera vez sintiéndose dueñas de su camino personal, ellos con el creciente rechazo a la guerra -iniciado con los que se negaban a ir a Vietnam- y a las prácticas patriarcales que hacían de los varones las víctimas ciegas de su propia ley?



Por mi parte ya adelanto mi voto: será por la segunda opción.

En estos últimos años "setentistas" por lo tanto, en los campos de la muerte de la dictadura genocida, fueron torturadas y/o perecieron decenas de miles de personas jóvenes en reciente camino de individuación (los que fueron púberes o adolescentes en los años 60, cuando por primera vez lo femenino, en varones y mujeres, empezó a proponer otra cosa).

Y así se desató el Terror en el capítulo más asqueante de nuestra historia. 

VIENTRES ROBADOS
Hoy podemos con la distancia advertir que -sin negar la crueldad extrema de la tortura como método sistemático- lo más terrorífico fue la planificación de "los vientres robados". 


Porque se trató del exterminio de estos "jóvenes pensantes", algunos de ellos (la minoría) alzados jactanciosamente en armas, posición de la cual muchos de sus líderes aún deben dar cuenta ante los tribunales de la historia. Pero a la vez se trató de la apropiación de sus hijos, intuidos por los cíclopes militaristas de esta vergonzosa "gesta" (de antemano condenada al fracaso) como posibles renovadores de sus estirpes decadentes. Eran jóvenes, eran "pensantes" y arriesgados, eran necesarios para la continuidad vital del relato.

De nuevo entonces, lo femenino protagonizando, colocado ahora en el centro de la escena. Vientres robados de mujeres jóvenes pertenecientes a una generación que, por primera vez en el planeta empezaban a atestiguar que las mujeres TAMBIÉN estaban destinadas a individuarse.

Pero algo salió mal en la gesta de los cíclopes oscuros; probablemente ya el guión lo tenía previsto. Este es el momento en el que el coro griego irrumpe con voces de lamentos femeninos, mezcla de cantos de las grandes madres de la Tierra, con las vengadoras de tanto dolor. A veces con las caras furibundas de las Erinias (1), las que no quieren escuchar una sola palabra respecto de perdonar u olvidar, y sólo piden castigo extremo. Otras veces con la cara menos furibunda de Lilith (2), con su expresión más evolutiva por llamarla de alguna manera. Con la cara femenina complementaria de Eva la sufriente.


Las madres y abuelas de plaza de mayo nacen en esta etapa -aunque el grueso de las conciencias dormidas sólo sabrá de ellas muchos años después. Ellas resistieron y finalmente ganaron la partida. Pudieron ser dueñas de una fuerza mucho mayor que la de tantos varones sensibles que quedaron con vida, que la de los que murieron o la de quienes quedaron acribillados emocionalmente. Pudieron lograr el camino de retorno...

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Parte cinco: hacer clik AQUÌ
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FUENTES:

1) Erinias: fuerzas femeninas iracundas y crueles desatadas luego de la castración de Urano por parte de Saturno. Vengadoras en particular de los dolores infringidos a las madres (cfr Diosas de laLlena, Gea y Urano, http://diosaslunallena.blogspot.com/)
2) Lilith, contracara de Era la Madre de todo lo viviente. Lilith expresa la rebeldía ante el destino de sojuzgamiento femenino en la era patriarcal (cfr Diosas de la Luna llena, "Lilith y Jehová", op. cit.)
3)Robo de bebés en la dictadura militar: video
http://www.youtube.com/watch?v=eh-NwFWdcqI

3) LA ARGENTINA ES FEMENINA POR DÒNDE SE LA MIRE (parte 3)

PARTE TRES

E) "Porque el tango es macho"  
F) Guerras Civiles: masculinidades fundacionales. 
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E) 
TANGO Y VARONES SENSIBLES

El tango es macho: ésta es una afirmación que en parte siempre me sonó algo impostada... Qué sé yo... será porque recuerdo ese recitado en la voz de Julio Sosa... y cómo la frase salía entrecortada por la emoción de esa garganta varonil e imponente. 

Quizá me daba ese "no sé qué" porque me recordaba a mi propio padre, bandoneonista, cultor de la música ciudadana. Pero obligado a vivir de otra cosa porque "de la música no se vive, un varón tiene que ser macho, armar familia, ser exitoso en los negocios"... etc etc. En síntesis, varón sensible y a la vez varón dañado... si, como tantos de nuestros padres y abuelos (del presente no hablo, porque estoy haciendo una reseña hacia atrás). 

Qué tema si nacías varón y sensible a la vez, en aquellas épocas ... Recién hace muy poco tiempo pude deshechizar el gran mito que nos convencía a todos que nacer varón equivalía a haber nacido "en el bando ganador". Todavía se decía en mi infancia "nació chancleta" cuando alguna exponente del "sexo débil" venía al mundo. Me sale frecuentemente la necesidad de pedirles perdón a tantos varones, por la equivocación de haber supuesto que la pasaban tan bien con semejante fardo de género encima. Una pena que no haya podido pedírselo a mi padre en vida.

Qué duro sentir todo esto, ser capaz de tanta sensibilidad, y haber tenido que guardarla bajo triple candado, o como mucho expresarla poéticamente -sólo si tenías la suerte de que te aceptaran como poeta sin exilarte de los clubes de los machos.


Y yo me hice en tangos 
porque... ¡porque el tango es macho!,
¡porque el tango es fuerte!,
tiene olor a vida,
tiene gusto... a muerte;
porque quise mucho, y porque me engañaron
y pase la vida masticando sueños;
porque soy un árbol que nunca dio frutos,
porque soy un perro que no tiene dueño,
porque tengo odios que nunca los digo,
porque cuando quiero, 
porque cuando quiero me desangro en besos,
porque quise mucho, y no me han querido;
por eso, canto tan triste... ¡Por eso!
(1)


Pero ya antes de la época de entreguerras -cuando nació mi padre- allá por principios de siglo XX, si nos asomamos al discurso y a los gestos de los orilleros, no queda duda que también semejan varones sensibles con un Anima "dañada" por las viriles sobre-exigencias del entorno. En el caso de ellos, a través del gran símbolo fálico hechizante en su estética sombría: sometidos a la prueba del cuchillo.


BORGES Y EL ÁNIMA DEL CUCHILLERO

Nadie mejor que Jorge Luis Borges para mostrar el trasfondo poderosamente femenino y los claro-oscuros del Anima del Orillero.


En el cuento “Hombre de la esquina rosada” asoma el poderoso interés de Borges por el mundo del tango, la milonga, las riñas de gallos y los prostíbulos. Pero no es casual que este cuento, junto con otros, esté incluido en un libro denominado "Historia universal de la infamia".

La infamia, esa "ofensa pública que sufre la fama, el honor o la dignidad de una persona"... ¿no suena como (para los masculinos oídos ofendidos)... "alguien descubrió mis femeninas debilidades y las hizo públicas"? 

La infamia borgeana (la masculina) es una venganza del anima dañada. La infamia en versión femenina va por otro carril, en todo caso cuando alguna mujer resulta víctima de una infamia, el hecho tiene que ver con su relación con los varones. O sea: siempre de retorno al anima masculina herida.


En este cuento aparece Rosendo Juárez, “el Pegador”: un cacique duro de barrio, famoso por su manejo del puñal. Pero un día pasa algo raro: un forastero lo reta a duelo y el Pegador reacciona como un cobarde. Eso lo obliga a huir, a desaparecer. El forastero, Francisco Real, viene del interior, lo llamaban "el Corralero" y también es un macho jactancioso, que reta a duelo a cuanto rival se le cruza por el camino. 

Y finalmente aparece el varón misterioso, el "hombre de la esquina rosada", tras quien se esconde el narrador, podríamos decir que el propio Borges. Este es el vengador porque admiraba la "grandeza cuchillera" del  Pegador. Mata a quien mató a su ídolo y con él a sus ideales cuchilleros. Por supuesto, está también la mujer que traiciona -la Lujanera, prostituta bella como pocas que estuvo con el Pegador y al ser vencido se va con el Corralero. Ella es la única testigo del crimen y como no pudo ver al ejecutor, a éste le quedó la descripción de su esquina y el enorme símbolo aquì oculto. El de su color rosado.

F) 
GUERRAS CIVILES Y MASCULINIDADES FUNDACIONALES

Yendo más hacia atrás... tenemos la cruel etapa "fundacional" de las Guerrras Civiles del siglo XIX (gauchos bárbaros vs. intelectuales civilizados). No parece asomar en esta etapa indicio alguno de lo Femenino a través de las individualidades de las mujeres, sea, entramado con algún nivel de su Animus o masculino interior. 


Lo Femenino en ellas está vivido masculinamente como lo débil a proteger. Como mucho cada tanto, puede ser que asome esa especie de "locura de lo femenino" (desde Juana Azurduy a las Madres de Plaza de Mayo, pasando por el medio por una larga e interesante lista) que, impulsándolas a salir de su rol constitutivo, llevó a algunas recias "varonas" a guerrear codo a codo con sus compañeros. Artemisas puras en su faz de guerreras y cazadoras, esto es, tomadas por su propio Animus en el nivel inicial y duro. Heroinas admirables.


El Femenino de los varones, que en la etapa de la conquista tal como propusimos en la primera parte, se originó en el lejano ADN de los "varones segundones" que venían a América a revalidar los créditos de su masculinidad herida- quedó sumido en la etapa de las Guerras Civiles y en la posterior etapa de la Generación del 80, en la lógica bipolar de Civilización (masculino) vs. Barbarie (femenino en el sentido de una debilidad peligrosa, a erradicar). 

De allí en más, todas las otras duplas repitieron esta bifurcación: unitarios vs. federales, vida vs. muerte, vida pública o vida privada, europeo vs nativo.

Cuando aparecen las escritoras (Juana Manuela Gorriti, Juana Manso, Eduarda Mansilla, Rosa Guerra), de a poco comienzan a expresar su propia lectura de los hechos desde sus textos. Pero en ellos se traduce todavía la anterior bifurcación cultural. De cualquier manera, ya el Animus femenino intentaba su inmersión en un Logos crecientemente propio. Y esta racionalidad femenina se va expresando en el papel de las mujeres como mediadoras entre las luchas y como críticas de las falsas oposiciones políticas e ideológicas. Mucho de lo que escriben las mujeres de la élite criolla, así como algunas anarquistas (“feroces de lengua y pluma”) (2), contrasta con el proyecto masculino de la generación del 80, que las sumía de nuevo en el rol de guardianas de la familia unificada. 

Al mismo tiempo se incrementaba el tráfico de mujeres a través de la prostitución, por lo que ese imaginario (masculino) de lo femenino de las mujeres como reaseguro de la paz del hogar, iba perdiendo credibilidad paso a paso. 

El siglo XX, con su aluvión de cambios, ya se insinuaba en el horizonte.
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Parte cuatro: hacer clik AQUÌ
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FUENTES:

1) POR QUÉ CANTO ASÍ 
Versión cantada por Julio Sosa
Letra de Celedonio Esteban Flores
Música de "La Cumparsita"

(2) Francine Masiello, Entre civilización y barbarie. Mujeres, nación y cultura 
literaria en la Argentina moderna  
Rosarlo, Beatriz Viterbo Editora, 1997
http://www.orbistertius.unlp.edu.ar/numeros/numero-5/resenas/02-masiello

2) LA ARGENTINA ES FEMENINA POR DÒNDE SE LA MIRE (parte 2)

Sí, es Femenina ... 
para bien y para mal, en sus luces y en sus sombras



PARTE DOS
C) Ya desde su nombre Argentina es femenina: proviene de Argentum (Plata).

D) La Argentina fue desde siempre una región receptora de población, y luego dejada a su merced... ¡mito tan femenino, seducida y luego abandonada con la cría en la cueva!

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C) 

DICEN QUE "EL NOMBRE ES DESTINO"
Argentina proviene de "Argentum", plata. En asociación libre y recordando que nuestro país es canceriano podríamos agregar  que proviene de "el metal de la luna de los espejos"... Estas secuencias de asociaciones libres nos van permitiendo sumar imágenes y así seguir construyendo simbólicamente, tal como propone esta breve narración en siete pasos.

¿Fue consciente Martín del Barco Centenera del "egregor" (1) o forma arquetípica que ponía en el mundo con su poema "La Argentina", en 1602? Lo dudo... sobre todo porque no existe "la Historia" sino la psique de los historiadores. Cada uno elige, recorta, sintetiza y difunde. Cada uno es responsable de estas operaciones, sea consciente de ellas o no...






Ya desde la primera y fallida
fundación de Buenos Aires en 1536 -la de Pedro de Mendoza- resuena el término ("ellos entrarían por el río argentino"). Y en mapas portugueses de mediados del siglo XVI ya se denominaba a la región como "Terra Argentea". 

A nuestro río de entrada Solís primero lo llamó "Mar Dulce", hasta que luego le quedó su nombre definitivo. Porque el rumor es que había precisamente eso y en abundancia: el plateado, femenino y atractivo metal. Como tantos otros mitos fundacionales, hubo que deshechizarse de sus velos para descubrir con el tiempo de qué "metal precioso" se trataba. No era algo originado en yacimientos, era otro tipo de sustancia "argentina".






El nitrato de plata hace del espejo ese símbolo tan particular: el que refleja el brillo de "lo otro", de lo que está enfrente suyo. No brilla por sí mismo. En Libra (ascendente de la Argentina) también solemos trabajar con espejos cuando queremos sugerir el venusino trabajo de "ser el vínculo" . (2)

Nombre es destino. Qué difícil destino receptivo para una zona del planeta agreste y olvidada de los principales centros del poder. Ya marcada por su geografía de confines, desde aquellos tiempos lejanos de la conquista española. Triste, claro está, si lo "femenino" sigue siendo sinónimo de "otredad", en el sentido del "otro/otra" que sólo puede recibir el reflejo del "uno" -aquì estrictamente masculino- del irradiante oro solar.

La Argentina -entendida como arquetipo colectivo- elaboró una parte muy extensa de su propio guión desde este gran malentendido: lo femenino como subordinado, menor, subalterno. Lo receptivo como inerte, carente de propuestas propias, dependiente de los movimientos de sus grandes, dominantes y admirados "otros" (primero España, luego Inglaterra, Francia, luego EE UU)... 

¿Y hoy, quién estará frente a nuestro espejo "argénteo"  permitiendo que le reflejemos su solaridad y al mismo tiempo que le descubramos sus contornos sombríos?

La Argentina es femenina y por eso se ha dejado no sólo nombrar sino connotar a través de su nombre con toda la carga arquetípica del pasado: ser la Plata para el Oro... ser la Reina para el Rey. Ser el reflejo para lo irradiante.





Pero los tiempos "vienen cambiantes". El Rey y la Reina de los alquimistas ya van pegando la vuelta al Mandala de los milenios. Y una nueva imagen arquetípica se va colando en nuestros sueños, así como en las imágenes nuevas que recorren las redes colectivas... No es casual que justo en el mundo àrabe surgiera durante estos años -2010/2013- el puntapié inicial de un movimiento global que ya sacude el planeta. Y que hubiera imágenes de mujeres saliendo por detrás de sus velos oscuros para manifestar su individuación incipiente. 

Digo que "no es casual" porque de Egipto proviene una imagen arquetípica perturbadora y por eso nunca bien asimilada ni comprendida: Isis y Osiris (reina y rey a la par). La imagen de esta diarquía femenino-masculina viene del pasado remoto... pero se proyecta hacia el futuro, tan necesitado de nuevos guiones para la tribu.

El ascendente en Libra de la Argentina pide pista, me parece, en esta dirección. La propuesta libriana es que el sujeto es el vínculo femenino-masculino en sí, no la subordinación de un polo ante el otro. 

Parejas reinantes, parejas gobernantes... Aún es difícil, aún se representa la parte del guión conocido: uno de los polos se inmola para que el otro subsista. En la pareja reinante del siglo pasado, Eva muere (dejando solitario al "rey"). En la pareja reinante de nuestro presente se invierte la ecuación...
Oscilaciones necesarias...
pero no suficientes, salvo que las observemos y meditemos con detenimiento. Intentando aprender de estos diseños milenarios.


D)
TRISTE, SOLITARIA Y FINAL
(UNA VERSIÓN MELANCÓLICA DE UN DESTINO  FEMENINO RECEPTIVO... QUE PUEDE TAMBIÉN ESTAR MUTANDO) 

La Argentina fue desde siempre una región receptora de población, y luego dejada a su merced... ¡mito tan femenino, seducida y luego abandonada con la cría en la cueva!

Esto ocurre desde el origen mismo y en toda América, y no me estoy refiriendo sólo a la etapa en que Europa la "descubre" (y con eso cree que la "crea"). También su población "originaria" no es tal, sino producto de una heroica navegación polinesia -una de las versiones- o de otra no menos heroica marcha por los hielos del Artico -la otra versión.  

Conquistadores casi locos fueron sus primeros amantes europeos y realmente había que estar un poco trastornado para animarse a estas latitudes desconocidas y yermas, de las que no había mapa alguno. Pedro de Mendoza fue paradigma de este estilo de amante conquistador, y a él le debemos la primera y fallida fundación de la mítica Buenos Aires.

Entre otros que le antecedieron y también entre los que le sucedieron, predominaba una condición social, dura como pocas para la masculinidad de esos conquistadores de la época. Muchos eran "segundones", peyorativa definición de tantos hermanos menores desplazados por los primogénitos. 

Por imperio de la ley del mayorazgo, sólo los varones mayores heredaban los bienes y títulos de la familia y los menores quedaban prácticamente desheredados y obligados a buscarse la vida por otros caminos. Las mujeres obviamente no computaban en esta carrera; como mucho recibían una dote para ser casadas honorablemente o eran metidas a monjas. 


Muchos sacerdotes eligieron su vocación como una posible alternativa a su status de segundones. Pero la mayoría optaba por enrolarse en los ejércitos e intentar la heroica tarea de conquistar territorios. Muchos habían nacido en familias de cierta cultura por lo que, haciéndose luego hábiles en las armas y sumándole a esto un perfil ambicioso y arriesgado, conformaron un tipo psicológico-social peculiar de la época. 

El Río de la Plata, el territorio de la femenina, receptiva pero alejada Argentina, estuvo poblado de estos segundones. Para psiques masculinas contorneadas en el arquetipo de ganar o morir, llegar al primer puesto o fracasar, el hecho de quedar sumidos en este tipo de tareas en una zona tan alejada como el Río de la Plata, aunque fueran tareas de cierta enjundia -gobernadores, incluso luego virreyes- equivalía a ser funcionarios casi exiliados de las otras zonas más "masculinas y atrayentes del planeta". Europa en primer lugar (centro del imperio) y una vez en América "por lo menos " obtener un lugar en virreinatos con más futuro de metálico, riquezas, honores y ascenso social como los de México, Perú o Alto Perú. Todos estos impedimentos iban contorneando un perfil del psiquismo masculino en nuestra Argentina y femenina región.


Se entiende perfectamente que la piratería y el contrabando fueran la oscura y femenina "factura a cobrar" por muchos de estos varones segundones -o descendientes de segundones- tomados por su Anima (su femenino interior) en el sentido cabal en que Jung habla de estas tipologías: varones llenos de resentimiento contra los hermanos mayores que se quedaron con la herencia paterna. 

Se fueron así constituyendo como hábiles simuladores de acatamiento y obediencia ante virreyes lejanos y reyes aún más lejanos (los "verdaderos machos de la tribu"), anhelando escalar algún día hasta ellos, ser como ellos, o por lo menos vengarse de tantas afrentas recibidas.

¿Los piratas y los contrabandistas eran varones tomados por su Anima? ¿Los gobernadores y luego los virreyes del Río de la Plata también?  Me animo a postular que muchos de ellos  sí, siempre dentro del margen de este ejercicio de diseño de  construcción de imágenes colectivas (y sin entrar en las biografías de sus individualidades muchas de ellas exceptuadas como es obvio, de tales imágenes).

De puertas para adentro, éstos que resignada y quizá pragmáticamente se quedaron a construir aquí sus masculinas historias, encontraron un "otro" ideal para ser sometido a idéntica presión (en función de la también muy masculina "ley del gallinero"). 



Ese otro fue el indígena, apoyado por un híbrido difícil de clasificar, el gaucho. En algunas regiones tambièn fue obviamente el negro esclavo. Así se conformó "la Patria" y ésos fueron los héroes fundadores. Varones tomados por un Anima femenina llena de menoscabo y resentimiento, por haber sido arrojados de la Mesa Redonda de los Caballeros heroicos de la tribu... y desquitándose con los "bárbaros" de turno. 
¿Algún parecido con la historia concreta de las mujeres dentro de estos ciclos de larga duración de la humanidad, quizá?

Luego vino la famosa etapa de la inmigración masiva. De nuevo receptiva la Femenina Patria, abriendo sus puertas a todos los hombres y  mujeres de buena voluntad que quisieran habitar el suelo argentino. Pero "ojo-ojito...habitar dijimos", no tener dominio sobre la tierra y sus riquezas (se plantaron con firmeza los descendientes de los anteriores varones-ánima) ... "nosotros llegamos primero".

El hecho es que los varones que llegaron en esa etapa -fines del siglo XIX- nonos, abuelos, hombres asimismo arrojados de Europa, el único lugar de la Gran Civilización prestigiante para el imaginario colectivo, también venían menoscabados en su masculinidad arquetípica. 



E igual que los anteriores, decidieron sacar fuerzas de la flaqueza. Ya no como piratas y contrabandistas netos (aunque sin dejar de aprovechar tanta expertise nativa, obviamente) sino aprovechando los huecos y baches de esta "Tierra de Promisión" para insertarse masculinamente cuanto antes. Sino en todo caso lo harían sus hijos ("m´hijo el dotor"). Y así fue también. Esta escalada piramidal podría no tener fin. Y como la consabida y ya citada "ley del gallinero", o como los conocidos finales de todos los guiones totémicos... el que gana a todo o nada, finalmente pierde de la misma manera. Y entonces... vuelta a empezar.

Ocurre que estos varones no estaban solos. A su lado hubo siempre mujeres. 




Hasta el presente, por lo general predominaron las  aliadas del viejo guión, aunque éste las confinara a los roles conocidos: las acompañantes, las madres de esos hijos luego inmolados en las guerras, las madres o esposas de los postulantes a líderes, cayendo luego solidariamente con ellos en el momento de las abdicaciones (o abandonándolos "traidoramente" según rezan las letras del tango, en el momento anterior a la caida... sólo para ponerse al lado o bajo el abrigo del nuevo patrón de la estancia). Estamos hablando de las discípulas de Hera (3)

También hubo otras: las guerreras heroicas, las que codo a codo empuñaron fusiles en las primeras épocas, luego acompañaron en el trabajo del campo y las industrias, y luego en el trabajo académico. 









Estas fueron las discípulas de Palas Atenea (4) que en esta lejana Tierra aumentaron mucho su influencia arquetípica, en relación directa al aumento de los Varones tomados por su Anima melancólico- tanguera. Igual que las discípulas de Hera, pagaban un peaje a su propia sombra: en este caso, con la competencia entre ellas mismas, con la pérdida de la solidaridad entre su propio género.


¿Y ahora? Algo mutativo también está teniendo lugar en esta zona, sobre todo en estos últimos años en los que las figuras femeninas -en todo el planeta- fueron ocupando un porcentaje creciente de las imágenes en los medios. Así como un porcentaje creciente en el reparto efectivo del poder (y nada indica que por ahora esta repolarización se interrumpa).

La hasta ahora triste, solitaria y final Anima masculina predominante en estas tierras, está pudiendo espejarse de a poco en otra Plata Argentea. En el espejo que empezamos a ofrecer muchas mujeres -aquí y en el planeta- saliendo a reformular estos viejos y ya cansadores guiones.

Ya no más Triste, Solitaria y Final... de a poco cada vez más Optimista, Comunitaria y en Comienzo... en pleno arranque de nuevos guiones para la tribu. 

Es cierto: falta mucho, muchísimo..... Pero se percibe un buen aporte en el renacimiento del -siempre receptivo por cierto- Argentum, impulsado por el recodo de activación e irradiación que lo Femenino Profundo está tomando en el planeta.


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Fuentes:

1) Un egregor (o egregore) es, en esoterismo, un concepto que designa un “espíritu de grupo”, una entidad psíquica autónoma o una fuerza producida e influenciada por los deseos y emociones de varios individuos unidos por un fin común. Esta fuerza viviente funcionaría como una entidad autónoma. El término, aparecido en la tradición hermética, fue retomado por los surrealistas, quienes lo cargaron de un importante potencial subversivo. http://circulo-ouroboros.blogspot.com/2010/01/traducciones-egregor.html
2) Red LunaVenus, http://www.redlunavenus.com.ar/

3) Para "La Diosa Hera", ver Rituales Femeninos en programas "Diosas de la Luna llena" http://diosaslunallena.blogspot.com/

4) id, "Palas Atenea"